viernes, 3 de abril de 2026

El aislamiento térmico de los edificios.

Las pérdidas por transmisión a través de los cerramientos dependen del tamaño de las viviendas, a mayor tamaño mayores necesidades de calefacción, y del aislamiento térmico de los cerramientos, teniendo menores necesidades de calefacción cuanto más aislamiento térmico disponga el edificio.

A igualdad de tamaños y cerramientos, las viviendas situadas en las plantas primera y última tienen mayores necesidades de calefacción, ya que presentan pérdidas por suelo y cubierta, respectivamente, mientras que las plantas intermedias quedan protegidas por las anteriores.

La reglamentación actual exige que los edificios tengan un mayor nivel de aislamiento térmico cuanto más fría sea la localidad de ubicación del edificio, si bien los edificios existentes pueden carecer del mismo según el año en que fuesen construidos.

En el Código Técnico de la Edificación (CTE) las localidades españolas se clasifican en 5 zonas climáticas de invierno. Las mismas se nombran con letras desde la A hasta la E, en función de la demanda de calefacción creciente.



La mejor forma de reducir los consumos de calefacción, por lo tanto, es aislar adecuadamente
los edificios. Los edificios construidos con anterioridad a 1979 no estaban sujetos al cumplimiento de una
normativa de aislamiento térmico por lo que plantean claras deficiencias en este sentido; en ellos la forma más eficaz consiste en, al menos, colocar ventanas con doble acristalamiento.